Definición y Conceptualización

El tabaquismo es la adicción a la nicotina del tabaco, se da más frecuentemente por el consumo del cigarrillo que por consumo en otras presentaciones, ya sea habanos,cigarros, pipas, etc. La OMS define al tabaquismo como una enfermedad adictiva crónica que evoluciona con recaídas, la nicotina es la sustancia responsable de la adicción, actuando a nivel del sistema nervioso central. Se ha definido al tabaquismo como una enfermedad “pediátrica” debido a que en su mayoría las personas fumadoras comienzan el consumo de tabaco a edades tempranas. Al menos en México la edad promedio donde se inicia a fumar es entre los 13 y 14 años. Constituye la principal causa de enfermedad y muerte evitable a nivel mundial, relacionada principalmente con enfermedades oncológicas, cardiovasculares y respiratorias.

¿Qué es una adicción?

Una adicción, según la definición de la OMS es una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales

El tabaquismo es considerada una adicción por cumplir con las siguientes características:

  • Conducta compulsiva, repetitiva
  • Tolerancia: Cada vez se necesita más sustancia para conseguir el mismo efecto
  • Síndrome de abstinencia: No poder parar a pesar de saber el daño que causa
  • Alteración en la vida social y/o personal del adicto
  • Como en todas las adicciones se encuentran presentes factores genéticos, psicológicos y sociales

A continuación mencionaremos algunas corrientes teóricas y la forma cómo conceptualizan la problemática del tabaquismo.

Enfoque Psicoanalítico

El psicoanálisis propone “que las fuerzas psicológicas inconscientes afectan en forma poderosa al pensamiento humano y al comportamiento. Estas fuerzas se originan en las emociones de la niñez, es decir del inconsciente y continúan su influencia durante toda la vida. La teoría freudiana fue denominada homeostática, ya que la razón de ser de los instintos es restaurar y mantener un estado de equilibrio para que no haya tensión en el cuerpo. De la dinámica tensión e instintos surge la conducta, la cual está encaminada a la disminución de la necesidad que se genera por la tensión. Para dicha teoría el sexo es la motivación primaria, por lo cual el psicoanalista sugería que las personas son seres que predominantemente buscan el placer, y gran parte de su teoría de la personalidad gira en torno a la necesidad de inhibir o suprimir los impulsos sexuales”. (Schultz,2010)

En el caso del tabaquismo, los psicoanalistas se interesan por los lazos que unen y desunen la relación entre los objetos tóxicos, en este caso el tabaco, y los sujetos consumidores. La intervención analítica consiste en romper la creencia, por medio de prácticas especializadas, que ubica al tabaco ya sea como la causa de todos los males o de los bienes y placeres posibles. Se traslada al paciente la pregunta por la causa de la adicción, promoviendo de ese modo un entendimiento sobre el sujeto y sus formas de satisfacción personal.


Enfoque Humanista

La perspectiva humanista considera la naturaleza humana como básicamente buena, con potencial para mantener relaciones significativas, saludables y para tomar decisiones que son del interés de uno mismo y de los demás. A diferencia de la teoría psicoanalítica de Freud, el humanismo no considera que el funcionamiento de la personalidad esté estrictamente relacionado con conflictos del pasado ni que se trata exclusivamente de respuestas que se emiten ante un estímulo, sino que considera que el ser humano lleva a cabo procesos conscientes con una capacidad de autodirección responsable.

El humanismo es sensible a la reflexión de la autocomprensión y salud mental de la persona y la considera en su totalidad de acuerdo a las experiencias que ha vivido. Explora el problema de la adicción a través de un enfoque auténtico y de colaboración para ayudar al paciente a desarrollar una visión, constancia y responsabilidad.

El enfoque humanista puede ser bastante adecuado para el tratamiento del abuso de sustancias como el tabaquismo. Aborda los factores subyacentes a la par que facilita la relación terapéutica, aumenta la autoconciencia, se centra en los posibles recursos internos y establece al paciente como la persona responsable de la recuperación.


Enfoque Cognitivo-Conductual

“La personalidad es entendida en dos suposiciones, la primera se encarga de estudiar cómo la gente maneja la información que obtiene del ambiente, ya que la información llega en pequeñas cantidades pero el individuo las percibe como algo completo, este proceso se da por medio de las experiencias que tiene la persona con el entorno y a partir de dicha interacción se ordena la información , y la segunda es el flujo de la vida que es un decisión compleja que experimentan los individuos debido a que la personalidad se refleja por medio de la decisiones que lleva a cabo la mente y de aquellos sesgos de la organización.” (Carver y Scheier,2014)

Según la teoría cognitivo-conductual el ambiente era la causa del comportamiento, así reconoce una relación ambiente-interacción- comportamiento, en donde al modificar el ambiente se modificaría también el comportamiento.  El enfoque conductista nos dice que los seres humanos se comportan de acuerdo a su ambiente, por lo que todos los actos que lleva a cabo un individuo son repeticiones. Es así como se obtiene el aprendizaje y cuando se repite el acto es por la acción estímulo-respuesta.

La terapia cognitivo conductual supone que el consumo de sustancias tóxicas como el tabaco es una conducta aprendida, mantenida por las consecuencias del consumo tanto positivas como negativas, así como por las expectativas que la persona mantiene con respecto al consumo de dicha sustancia. Además supone que el agente de cambio de la conducta de consumo es la misma persona y enfatiza la autoeficacia del individuo para conseguir su meta.


Enfoque Sistémico

Este modelo se basa en la observación de la familia y cómo ésta se inserta en la sociedad alcanzando desde ahí su propia autonomía. La familia se considera como un sistema en transformación por lo que es capaz de adaptarse a los cambios en el desarrollo individual de sus miembros y a las exigencias del entorno. 

En relación al hábito del tabaquismo y al deseo de abandonarlo, este enfoque considera que las fuerzas que empujan al cambio en la familia provienen de los propios miembros de ésta, de los sistemas con los que la familia interactúa y del propio macrosistema donde se enmarca la familia. Los cambios por lo general suelen comenzar desde los elementos más externos del sistema, mostrando más resistencia conforme se acercan al núcleo del mismo.

La terapia de este enfoque tiene una visión integral donde el terapeuta está en la posición de no saber y tiene una aceptación total del punto de vista del paciente. El proceso terapéutico es de tipo conversacional y tiene como consecuencia directa el cambio y la transformación. 

Si bien es cierto que no se puede abarcar de manera correcta y completa el funcionamiento psicológico del ser humano, podemos complementar y reunir información de diferentes disciplinas que nos ayuden a lograr una visión integral de algo tan importante como la personalidad, en este caso relacionada al desarrollo de ciertas conductas como la adicción al tabaco (tomando ésta como una conducta desadaptativa).


El tabaquismo genera diferentes tipos de dependencia en el consumidor

El tabaquismo no solo daña al consumidor, también afecta a las personas a su alrededor llamados “fumadores pasivos”. Con relación a esto también se han observado factores sociales que se relacionan con la exposición a modelos de roles en la infancia temprana, así los hijos de padres fumadores tienen más riesgo de fumar y usar otras drogas. Se ha observado que la principal causa del consumo de tabaco en edades tempranas es iniciada como una forma de “identificarse” con las personas adultas.


Un fumador pasivo es toda persona que inhala aire producido por la combustión de productos del tabaco

El 31 de mayo de cada año, la OMS y sus asociados celebran el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos para la salud asociados con el tabaquismo y abogar por políticas eficaces para reducir su consumo.


Referencias

Medina Mora ME, , Peña-Corona MP, Cravioto P, Villatoro J, Kuri P. (2002)Del tabaco al uso de otras drogas. Cuernavaca Morelos México. SciELO – Scientific Electronic Library Online , rescatado de:
https://www.scielosp.org/scielo.php?pid=S0036-36342002000700016&script=sci_arttext&tlng=es

Ascanio Selene, Barrenechea Cristina, García Triana et al. (SE) Manual Nacional de abordaje del tabaquismo en el primer nivel de atención. Uruguay. Annexsixurue.pdf. rescatado de:
https://www.who.int/fctc/reporting/Annexsixurue.pdf

Sitio web oficial de la organización mundial de la salud:
https://www.who.int/es/home

Balcero Arevalo K. Forero Falla A. (2017) Rasgos de personalidad en fumadores. Soacha Colombia. Rescatado de:   https://repository.uniminuto.edu/bitstream/handle/10656/5225/TP_BalceroArevaloKimberlyDayian_2017.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Centros de integración Juvenil, A.C. Psicoterapia individual, grupal y familiar del consumo de drogas [Libro 4]. recuperado de http://www.biblioteca.cij.gob.mx/publicaciones/tratamiento/libro4.pdf